Alicia parecía tenerlo todo resuelto: una carrera como terapeuta, un lugar donde ayudar a otros a sanar sus heridas. Pero esta noche decide abrir una herida propia, la que la convirtió en la mujer que es hoy. Todo comenzó en el cumpleaños de una amiga, con un hombre que anotó su número en el celular de Alicia sin que ella se lo pidiera. Lo que siguió fue una relación que se encendió de la noche a la mañana, cargada de mensajes constantes, atenciones y una química que Alicia no había sentido en mucho tiempo. Parecía el hombre perfecto.

Pero apenas dos meses después, Alicia descubrió que él acababa de salir de otra relación. Lo dejó pasar. Fue el primero de muchos focos rojos que decidió ignorar, hasta que una amiga en común le reveló algo que cambiaría todo: él tenía otra mujer. No cualquier mujer — una mujer casada, con tres hijos, esposa de uno de sus propios amigos.

Lo que comenzó como una sospecha se convirtió en una guerra silenciosa entre dos mujeres que sabían la existencia de la otra y, aun así, decidieron quedarse. Fotos calculadas en redes sociales, mensajes que llegaban en el peor momento, una “amistad” incómoda entre rivales que en realidad competían por lo mismo: quedarse con él. Durante más de un año y medio, Alicia vivió atrapada en un ciclo de dejarlo y volver, de prometerse a sí misma que ya no más y caer otra vez.

Lo que Alicia no sabía era hasta dónde llegaría esa competencia, ni la frase que él le diría en la cara y que la marcaría para siempre. Una frase que la llevó a terapia, a las constelaciones familiares, y a descubrir un patrón heredado que venía de mucho más atrás de lo que imaginaba. ¿Quién terminó ganando esta guerra de tres? ¿Y a qué precio? Escucha el relato completo para descubrirlo.

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