Todo comenzó en la preparatoria, con la promesa de una vida entera juntos. Años después, ya casado y con un hijo, él decidió volver a la universidad para estudiar una segunda carrera de ingeniería — y ahí, entre proyectos de fin de semana y sesiones de estudio que se alargaban hasta el amanecer, conoció a la mujer que terminaría convirtiéndose en la relación más destructiva de su vida. Lo que empezó como “competencia personal” en el salón de clases se transformó, en una fiesta regada de alcohol, en una atracción que ninguno de los dos supo — o quiso — frenar.
Durante ocho años, este hombre vivió una doble vida que cruzó la pandemia entera casi sin pausa: escapadas de la oficina, moteles, mensajes borrados a toda prisa, un teléfono que jamás soltaba ni para dormir. Lo que comenzó como algo esporádico se volvió una relación paralela tan formal que ella lo presentaba con sus amigos como su pareja, mientras su esposa —cada vez más distante, cada vez más desconfiada— empezaba a notar que algo no cuadraba. Un embarazo, una pérdida devastadora y una espiral de alcohol y celos convirtieron ese amorío en algo mucho más oscuro de lo que cualquiera de los dos imaginó.
Pero la historia da un giro que ni él vio venir: la mujer con la que le estaba poniendo el cuerno a su esposa, también se lo puso a él. No una, sino dos veces, con hombres distintos — y una de esas traiciones la descubrió de la peor manera posible, entrando a una casa que él creía solo suya. De ahí nació el título que hoy lleva este relato: convertirse, sin quererlo, en el cuerno del cuerno del cuerno.
Entre tríos improvisados, amenazas de exponerlo todo frente a su esposa, un alcoholismo que lo llevó a pesar casi 130 kilos y una dependencia emocional que ni él mismo entendía, este hombre tocó fondo. Lo que pasó después —la decisión que tomó su esposa, el proceso que atravesó y si logró romper el ciclo de una vez por todas— es algo que tienes que escuchar completo para entenderlo. Esta es una historia de infidelidad, pero también de adicción, de amor propio perdido y, quizás, de una segunda oportunidad.