Alicia creía que había encontrado, por fin, una historia distinta a la que había vivido con el padre de su hija. Lo conoció en el trabajo, en una empresa donde él era socio, y todo empezó como una amistad inocente entre compañeros. Pero las señales estuvieron ahí desde el principio: él salía con otra mujer, una compañera casada, mientras se acercaba cada vez más a Alicia. Cuando por fin quedaron libres los dos, ella pensó que había ganado algo importante. La presentó con toda su familia como nunca antes lo había hecho con nadie, y Alicia se sintió, por primera vez en mucho tiempo, elegida.
Pero el trato cambió en cuanto empezaron a trabajar juntos en una obra. La persona cariñosa que la enamoró se convirtió en alguien distante, grosero, que la humillaba frente a los demás trabajadores. Su propia madre se lo advirtió desde el principio: “ese muchacho no te quiere.” Compañeros, amigos, hasta el jefe de la constructora reconocían su talento y su fuerza como mujer trabajadora, mientras él parecía empeñado en hacerla sentir menos. Aun así, Alicia se aferró a la ilusión de los primeros meses, justificando cada desplante, cada grosería, cada silencio sospechoso frente a un teléfono que él nunca soltaba… hasta que empezó a soltarlo demasiado rápido cuando ella se acercaba.
Las primeras infidelidades llegaron pronto, y con ellas, las primeras rupturas y reconciliaciones. Un mensaje con corazones, una contraseña que cambiaba cada semana, una ex esposa que nunca terminó de desaparecer del todo, un viaje con sus hijas que terminó con fotos sospechosas en redes sociales… Alicia coleccionó red flags durante tres años de noviazgo y dos años de vivir juntos, mientras intentaba convencerse de que esta vez sería diferente, de que su hija por fin tendría una figura paterna estable, de que el amor “a su manera” era suficiente.
Pero un nombre guardado por casualidad en su teléfono —una mujer que ni siquiera conocía— terminaría por destapar una red de mentiras mucho más grande de lo que Alicia jamás imaginó. Entre viajes de trabajo, una casa que olía a algo que no debía, y una familia entera que parecía saber más que ella, la historia de Alicia y “el cucaracha” está a punto de llegar a un punto sin retorno. ¿Hasta dónde llegó el engaño? ¿Y cómo terminó realmente esta historia? Escucha el relato completo en Infieles Podcast para descubrirlo.