Durante casi seis años, él lo dio todo: el tiempo, el dinero, las flores, hasta la paz de su propia familia. Eran muy jóvenes cuando se conocieron, y desde el primer día hubo una bandera roja que él decidió no ver: un novio del que ella nunca le habló. Lo que empezó como un enamoramiento de juventud, entre fiestas y mensajes a medianoche, se convirtió en un ciclo que él mismo ya no sabe si llamar amor o apego.

A lo largo de su historia aparecen celulares con contraseñas que cambiaban de la nada, conversaciones ocultas en WhatsApp y un patrón que se repite una y otra vez, con distintos hombres que aparecen y desaparecen de la vida de ella. Hubo también una pérdida que dejó una herida que nunca cerró del todo. Él, mientras tanto, se fue alejando de sus papás y perdió el rumbo durante meses, convencido de que, si daba un poco más, esta vez sí iba a funcionar.

Hay una escena que él mismo describe como el punto de quiebre: una camioneta blanca estacionada afuera de la casa de ella, un beso dado a propósito para que el otro lo viera y una llamada donde por fin alguien le confirma lo que ya sospechaba. Pero ni siquiera eso es el final. Vuelven, se separan, vuelven otra vez. Y cada regreso trae una nueva pista: un registro de fotos, una fecha de San Valentín, un mensaje que no debía ver.

Hoy, en terapia, se sienta frente al micrófono para hacer algo que le ha costado mucho: decirlo todo en voz alta, sin adornos, para soltarlo y sentirse escuchado. Y se hace la pregunta que muchos se han hecho alguna vez: ¿lo que siento es amor o solo la costumbre de casi seis años? ¿Será capaz de soltar, por fin, una relación que él mismo reconoce que ya no le hace bien?

Relato 134 de Infieles Podcast. Aquí te escuchamos: si quieres contar tu historia, usa el botón de WhatsApp de esta página.