Desde muy pequeña supo que era diferente, y eso le costó caro. Le gustaba el fútbol, no quería juntarse con las demás niñas y eso la convirtió en blanco de burlas que la hicieron dudar de sí misma durante años. En casa tampoco encontró refugio: su familia era muy religiosa, la cambiaron de colegio una y otra vez como si hubiera algo que arreglar, y ella aprendió a negar quién era. Su primera relación la marcó de la peor manera: celos, chantajes, escándalos frente a todos y la amenaza constante de que sus papás se enteraran. Cuando por fin se liberó, se quedó con una fama que no buscó y con una idea clavada en la cabeza: que ella era “seca”, que no sabía amar y que el daño que le hicieron de niña la había dejado así para siempre. Por eso iba de una relación a otra, sin quedarse sola ni un mes, sin sentir mariposas, aunque las personas a su lado sí se enamoraban de ella. Una de ellas la quiso como nadie, y ella, por primera vez, intentó corresponder buscando en internet cómo hacer feliz a su pareja. Fue entonces cuando su mejor amiga le presentó a alguien que lo cambió todo.

Esa persona es la que ella llama Sol. Empezaron hablando por mensajes y pronto ya no podían dejar de hacerlo: llamadas eternas, videollamadas y noches enteras durmiendo con el teléfono al lado. El día que se conocieron en persona, ella casi la deja plantada por pereza, pero al verla llegar sintió algo que nunca había sentido: el corazón acelerado, los nervios, la sonrisa imposible de esconder. El problema era que todavía tenía pareja. Dos días después, en su entrenamiento, quedó en evidencia frente a todo el equipo, y vio a la persona que la quería llorando a solas en los vestidores. Terminó con ella pidiéndole perdón y se entregó por completo a Sol. Por primera vez hizo detalles, subió fotos con canciones románticas y presumió su amor. Sol le regaló un ramo de flores hecho a mano y le pidió ser su novia con un cartel en medio de un concierto. Pero el papá de Sol no la aceptaba, y su relación tuvo que vivir a escondidas, entre perfiles falsos, fotos en las que ella no aparecía y horas metida en un clóset para poder estar juntas.

Durante meses fue la mejor versión de sí misma, hasta que la distancia, las clases y el poco tiempo empezaron a separarlas. Sol se volvió celosa y ella, con todo y su amor, cometió el error que todavía se reprocha. En un viaje deportivo dejó que otra persona se acercara, y al regresar puso en una balanza lo difícil de su relación contra lo fácil de lo nuevo. Cuando Sol le propuso terminar, ella aceptó pensando en la otra, aunque se le rompió la voz y aún la amaba. Ella misma lo dice: de estúpida. La otra persona nunca quiso nada serio, y cuando quiso volver con Sol, ya era tarde. Empezó lo que ella llama su calvario: idas y vueltas durante meses, mensajes de “mi amor” sin ser nada, una Sol cada vez más distante, nuevas amistades, fiestas, celos y noches enteras llorando sin poder respirar. Volvieron y terminaron varias veces, hasta que un día Sol le dijo lo que más temía escuchar: que ya no sentía lo mismo. Ella intentó tapar el hueco con otra relación, “Rojo”, que solo le trajo más plantones y más dolor.

Después de un bloqueo emocional de meses, en el que no quería saber de nadie, pensó que por fin estaba en paz. Pero un día, saliendo de un partido en el que había metido gol, como siempre se lo dedicó a Sol en silencio, porque hasta lo tenía escrito en sus guayos. Tomó su celular y ahí estaba la notificación: Sol la había vuelto a seguir. Después de tres años, todo regresó de golpe: los nervios, las ganas, los mensajes de “amor mío”, las confesiones sobre lo que había vivido con su ex. Sol le contaba que nadie la había hecho sentir como ella, y ella, que ya se había resignado, volvió a ilusionarse sin querer. Hoy ella reconoce sus errores sin justificarse y llegó al podcast buscando algo que la ayude a soltar. Su mensaje es para quien esté atrapado en un amor que ya no avanza: que el primer amor es muy lindo, pero hay que dejar ir una cosa para dejar entrar otra mejor, que hay que llorar lo que se tenga que llorar y que, en algún momento, deja de doler tanto. ¿Qué pasó cuando su primer amor volvió a buscarla, y logró por fin cerrar ese ciclo?

Relato 140 de Infieles Podcast. Aquí te escuchamos: si quieres contar tu historia, usa el botón de WhatsApp de esta página.